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Canberra
Tomamos un tren rumbo a Canberra, tras la mala impresión que nos causó la estación central de trenes de Sídney, el viejo tren no fue una sorpresa. Lo que sí nos dejó perplejos fue que tras dos horas de viaje nos bajaran del tren para subirnos a aun autobús, porque estaban reparando las vías. Y sí, solo hay una vía desde la principal ciudad del país a la capital. Tras otras dos horas de autobús, nos dicen que hay que bajar, en una estación muy pequeña y en cuyos predios pastan vacas. Yo asombrada pregunto: ¿es esto Canberra?... y me dicen SI.
Ya esto era insuperable la capital de un país como Australia, tiene una estación de trenes con vacas. Yo fúrica le digo a mi marido, pero tu donde me has traído, el muy enfadado me lee, lo que pone la guía de viaje, sobre la ciudad:
“El centro de la moderna capital de Australia se extiende en torno al lago Burley Griffin, enmarcado por las cuatro colinas de la ciudad: Black Mountain y Mount Ainslie, al norte, y Capital Hill y Red Hill al sur. Los principales monumentos se hallan cerca del lago, pero en los barrios periféricos del norte también hay sitios interesantes como el Australian Instituted of Sport. En el sur podrá disfrutar de la naturaleza de Namadgi Nacional Park”
Un poco confusos pedimos en taquillas de la estación que nos llamen a un taxi, y lo hacen. Tomamos un coche muy lujoso y sorprendentemente en 5 minutos estamos circulando por una ciudad de edificios nuevos de mediana altura… casi parece una ciudad de mentira: limpia, ordenada y como recién estrenada. Llegamos a nuestro hotel, un bonito y de buen precio, Crown Plaza Canberra.
Tras instalarnos y un breve descanso, decidimos salir a explorar, son las 17:00 y por la calle no circula nadie. Es tal la soledad, que comenzamos a pensar que hay una alerta de bomba o de huracán. Le preguntamos a un local donde está el centro de la ciudad, y nos dice que estamos en él. No nos quedó nada más que preguntar, pero donde está toda la gente. La cara de aquel hombre ante esta pregunta, no sabría explicarla, pero al final acabó admitiendo: Esto es así, Canberra es una ciudad aburrida. Ah!
Parece ser que además de no ser muy animada, Canberra, durante los meses de verano (Diciembre y Enero) es una ciudad desierta. Todos los representantes ante el gobierno central de otras ciudades, regresan a casa para las fiestas y los estudiantes hacen lo mismo. Con lo que Canberra pasa a tener dos terceras partes menos de población durante esta época.
Muy asombrados y tras cenar en el chino de la esquina, claro los chinos no se van de vacaciones nunca, decidimos volver a nuestro hotel y por supuesto cambiar el billete de avión a Melbourne para el día siguiente por la noche. Yo no pensaba pasar una noche más en una ciudad que parecía diezmada por la peste.
Como nuestro vuelo era muy tarde por la noche, al menos tendríamos unas 8 horas para conocer Canberra. Según nuestra guía de viaje Canberra es una ciudad, fácil de recorrer a pié e incluso cito: “no es práctico utilizar el coche para recorrer el centro de la ciudad”. Está claro que quien escribió la guía estaba practicando para hacer la maratón de Nueva York, porque para mi caminar 8 Km. que el la distancia que separa el centro comercial del centro gubernamental es mucho. Y todo eso claro sin contar que estábamos a 35ºC con una humedad altísima. Así que si van a Canberra, alquilen un coche, una bicicleta o bien infórmense apropiadamente sobre el autobús Canberra Explorer para que no acaben con los pies llenos de ampollas de tanto caminar.
Triángulo Parlamentario
Los monumentos más importantes de Canberra, están dentro del Triángulo Parlamentario, que básicamente divide la ciudad en tres zonas para explorar una en cada una de los vértices del triángulo y una cuarta zona llamada Anzac Parade. Diseñado por el arquitecto Walter Burley Griffin para ser el foco de las actividades nacionales de Canberra, el triángulo tiene como vértice principal Capital Hill, en cuya cima se encuentra la Parliamente House. El lago Burley Griffin, fue creado artificialmente, represando el río Molonglo.
De Capital Hill salen dos avenidas Commonealth Avenue y Kings Avenue, cruzan el lago para terminar en Parkes Way. En ángulo recto donde la base del triángulo se extiende Anzac Parade, que conduce al Australian Memorial.
Parliament House
Capital Hill.
Todos los días de 9:00 a 17.00.
Es la sede del Gobierno y de la democracia de Australia. Situado en Capital Hill e inaugurado en 1988, es la tercera sede del parlamento federal desde 1901. El edificio se halla en un terreno de 32 hectáreas y es el centro geográfico de Canberra. Su arquitectura refleja los ideales de la nación y el desarrollo arquitectónico del país.
En el interior se puede visitar casi todo, sobretodo en Agosto cuando son vacaciones parlamentarias. Al entrar un gran vestíbulo con 48 columnas nos recibe, asemejando el ambiente de un bosque de eucaliptos. Una de las paredes del Great Hall, el salón que se usa para ceremonias estatales, está completamente cubierta de un maravilloso tapiz de 20 metros basado en un cuadro de Arthur Boyd.
Barrio de Yurralumla o Barrio de las Embajadas.
Yurralumla.
En el barrio de Yurralumla, en Capital Hill, se alzan más de 80 embajadas extranjeras. Es curioso ver los edificios, puesto que cada uno ha decidido hacer un réplica, un poco esteriotipada eso sí, de la vivienda tradicional de su país. Entre los edificios más curiosos destacan: la Embajada de China, la Embajada de India y la de Papua Nueva Guinea. Es recomendable tomar un taxi para hacer un recorrido, o bien ir en bicicleta, puesto que en muchas de las calles no hay aceras para caminar.
Australian War Memorial
Limestone Ave. en Anzac Parade.
Todos los días de 10:00 a 17:00.
Este edificio con pretensiones de mausoleo y arquitectura espantosa, es un homenaje a los australianos que perdieron la vida sirviendo a su país. La lista de honor y la simbólica tumba del soldado desconocido sirven como recordatorio de los horrores de la guerra. El monumento cuenta con galerías que documentan la historia de todas las batallas en las que ha tomado parte Australia.
Nacional Gallery of Australia
Parkes Place.
Todos los días de 10:00 a 17:00.
La sociedad australiana es diversa, multicultural y vibrante, y ese espíritu está reflejado en las 100.000 obras de arte que posee esta galería. Inaugurada en 1982, la esencia de su contenido es el arte australiano, que abraca desde los asentamientos europeos hasta nuestros días, con obras de los mejores artistas, como Tom Roberts.
Telstra Tower
Black Mountain Drive, Acton. Demasiado lejos de todo.
Todos los días de 9:00 a 22:00.
Conocida popularmente como la “jeringuilla gigante”, este feo edificio puede verse desde casi toda la ciudad. Tiene 195 metros de altura y está sobre la cima de Black Mountain. Es una torre de telecomunicaciones, que además cuenta con una exposición sobre tecnología de telecomunicación y tres plataformas de observación.
Museo Nacional de Australia
Leverrier Crescent, Bruce.
Todos los días de 9:00 a 17:00.
El mejor edificio de Canberra, si lo que buscas es arquitectura moderna y estrafalaria. El diseño están inspirado en un rompecabezas y en la actualidad es considerado una de las mejores piezas de la arquitectura australiana. Se encuentra ubicado en Acteon Peninsula, una especie de pequeña península, casi isla, que hay en el Lago Burley Griffin. Para llegar aquí lo más recomendable es tomar el pequeño trasbordador que sale de varios muelles en el lago.
En el interior de todo un poco, exposiciones permanentes de arte, y sobre todo de la manera de vivir de los primeros australianos y los ingleses cuando llegaron por estos predios. Hay mucho arte aborigen muy interesante en el interior, piezas verdaderamente llamativas.
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